viernes, 22 de julio de 2011

EL HERBOLARIO INFERNAL

El manuscrito de Voynich es una variante de un antiquísimo códice escrito en la naciente civilización del Ugarit por sabios cuya decisión de revelar los secretos mejor guardados acerca de los orígenes de la humanidad hizo que la obra bellamente ilustrada se convirtiera en libro prohibido. Aunque el códice hace referencias a eventos relacionados con la creación y los dioses más primitivos de la historia, es más un herbolario que habla de las propiedades místicas de ciertas plantas y sus recetas para invocación de espíritus, más exactamente, espíritus que la gran mayoría consideraría "malignos". Pero el herbolario también es un libro inicíatico porque introduce al estudiante hacia los ritos que solo los dioses conocen, muy importantes a la hora de utilizar las llamadas "Recetas de Control" que según el autor, servirían para manipular las decisiones de estas almas sea cualquiera el cuerpo en el que reencarnasen.
Otra particularidad del herbolario son los dibujos pobremente reflejados de su esplendoroso original que muestra a las 22 hijas de Lilitu, (la antigua diosa encarnada, conocida también como Tiamat), cuyos espíritus pueden ser liberados mediante el uso de los ritos y el control sobre los mismos con sus recetas.
La historia del libro se remonta a una de las civilizaciones más antiguas de la tierra. Ugarit fue una de las últimas cunas que albergó gran cantidad de manuscritos, tablas y estelas referentes a lo que sería la historia de los dioses en la tierra, sus constantes disputas por el poder y legendarias batallas que entre otras protagonizaron la antigua Tiamat y sus hijos contra los dioses mayores que detentaron su poder. Con el tiempo y como parte de su plan, los dioses vencedores se encargarían de borrar todo rastro de su nefasto paso sobre la tierra, asimismo de cómo el nacimiento de la humanidad fue crucial para lograr sus propósitos, pero gracias a la oportuna intervención de los sabios que según las creencias serían hijos de dioses menores, muchos de los manuscritos lograron salvarse en "la gran diáspora de documentos" ocurrida unos 3600 años antes de nuestra era, siendo estos diseminados por las regiones de Egipto y Mesopotamia.
El misterioso códice, viajaría del Ugarit hasta Egipto donde se conservaría durante varios siglos en la ciudad de Men-Nefer para luego pasar tras la caída de su hegemonía a la recién fundada Alejandría. Tras el incendio de la biblioteca, algunos libros consiguieron ser rescatados entre ellos el herbolario que fue a parar en un templo de Hecate en Adrianópolis y antes de que la ciudad cayera en manos del imperio otomano, un autor desconocido había logrado copiar el códice antesala de su destrucción, por las tropas del Murad. Esta copia precedida por un libro que sirvió para su traducción, fue rescatado por Cruzados del imperio Franco que finalmente lo entregarían a la naciente Compañía de Jesús, resguardado por esta en uno de sus colegios en Villa Mondragone, Italia. La copia fue adquirida por el coleccionista de libros Wilfrid Michael Voynich aunque el libro que traducía su lengua desconocida despareció sin dejar rastro.

miércoles, 13 de julio de 2011

EL PACIENTE EN SILENCIO

-¿Sabe usted por qué ha sido contratada doctora Leda Vostok?-

Se escucharon esas palabras con una voz cortante y profunda que parecía inundar el despacho. Una mujer de complexión alta y delgada contestó con igual firmeza.

-Desde luego doctor Shipman, mis deberes en este proyecto son los de tratar a los pacientes del programa "CHARM" así mismo de orientar su tratamiento y rehabilitación.-
- Así es. Como bien usted se dará cuenta, todos los pacientes del programa son soldados que vienen de diversas guerras con varios de los ya conocidos "eventos post traumaticos". Iraq, Afganistán, Libia, Ruanda, Sarajevo, en cualquier parte del planeta la guerra tiene el mismo rostro para ellos. Es obvio que su labor de rehabilitar a cada uno de los pacientes no será nada fácil.-
- No debe preocuparse doctor. Mi amplia experiencia en el sanatorio de Moscú me ayudará con los soldados.-

Al otro lado de la habitación, un grupo de científicos observa las grabaciones de lo que ha sido el extraño asalto a un almacén del ejército. Los ladrones han robado gran cantidad de material bélico, a simple vista parece una incursión normal pero el interés de estos hombres se centra en un individuo en especial que pudiera ser o no el líder del misterioso grupo.

-¡Es increíble!- Dice con asombro uno de ellos. -¿Cómo una humano normal puede desarrollar fuerza semejante?-
- Podría tratarse de uno de esos visitantes, he escuchado que tienen disputas internas.-
- ¡Los visitantes! No están en la tierra para causar destrucción, es poco probable.-
- Y no existe otra explicación, solo miren las coincidencias, el "brote" vendría a aparecer tan solo unos meses después de su llegada, es como si hubieran desarrollado la enfermedad en nuestro planeta para erradicarla.-
- ¿Quieres decir que la tierra es como una especie de caldo de cultivo para controlar una enfermedad creada por ellos? Es una teoría bastante interesante.-
- Dejémonos de especulaciones caballeros, es hora de ir a lo que nos compete.- Dijo con voz fuerte el que parecía ser el jefe y todos de inmediato salieron de la sala para ir a los laboratorios subterráneos de investigación donde en una sala especial, provista de paredes blindadas habían confinado a uno de los portadores del extraño "Brote Negro".

- Su nombre es Alex Barcos, militaba en una antigua unidad de marines en el Golfo Pérsico. Según su expediente volvió de la guerra con TEPT severo, situación que lo confinó a aislamiento parcial de la sociedad, motivo muy razonable para justificar su insurgencia. Dice también que ha logrado reunir varios rebeldes en lo suburbios del South Central, muchos de ellos huelguistas, criminales y gente de color de los barrios bajos. Desde que se le atrapó con una unidad delta del SWAT no ha pronunciado ni una palabra.-
- ¿Y cómo hacerlo sí lo han apresado igual que a un animal?- intervino la doctora Vostok observando al paciente que estaba atado de manos y pies con seguros blindados. -Si quieren que Alex Barcos hable, deberán de ser más corteses.-

La doctora se adelantó ante los asombrados científicos ingresando al salón sin ninguna medida preventiva. Conociendo la incontrolable fuerza de Alex los científicos sabían el riesgo que corría. No obstante, vieron como el paciente reaccionó ante las palabras de Leda quién puso su mano en el hombro. Por fín Alex hablaba con alguien desde su reclusión. Pasaron varias horas antes de que la doctora volviera a reunirse con los científicos en el despacho del doctor Albert Shipman.

-¡Debo felicitarla doctora Vostok! Nadie hasta el momento había logrado que Alex diera tantos detalles de su extraña anomalía.-
- El paciente Alex Ha sido maltratado desde que llegó a este recinto. Dudo mucho que podamos ayudar en esas condiciones.-
- Debe entender doctora que Alex Barcos padece de una gravisima esquizofrenia, por lo tanto es de sumo riesgo intervenirlo sin tomar ciertas medidas de aislamiento.-
- Altas dosis de flunitrazepam en el cuerpo, Alex está doblegado, apenas puede hablar. Si queremos avances con este paciente deberán reducir la dosis.-
- Trate de ganar su confianza doctora, cuando Alex decida hablar reduciremos el rohypnol y tal vez dejemos que acompañe a los demás pacientes.-

Alex hablaba muy poco, pero pudo darle entender a Leda que el interés del doctor Shipman iba más allá de el querer ayudarlo. lo que la doctora Vostok aún no sabía era que Alex estaba infectado por ese misterioso "Brote Negro" el cual le daba fuerza y habilidades inimaginables y que evidentemente al tratarlo su vida correría gran peligro.

jueves, 7 de julio de 2011

SCORPIO

- No es la primera vez que investigo un asesinato en semejantes circunstancias.- Diría aquella joven mujer de gabardina tocando el ala de su sombrero. - Este lugar parece sacado de una película de ficción, es natural que me gusten sitios así pues mis padres eran artistas de circo.- Luego tomó un frasco donde un mata-mata nadaba inmerso en formalina.- Veía cosas raras como estas, pero la muerte de un anciano junto a todos estos pertrechos es algo nuevo para mí.-
- Le parecerá más raro cuando vea la manera como murió el viejo Ishaq, detective Meitner.- Dijo uno de los oficiales mientras acordonaba el sitio.

Ada Meitner se acercó poco a poco al cuerpo del viejo botánico, habían frascos que contenían soluciones y hierbas destrozados en el suelo. Mandrágora, ajenjo, cicuta, belladona, rododendro, belladona, estramonio, heléboro, retama negra, arañuela rodeaban el húmedo cuerpo de Ishaq Arab que parecía, hasta el alma le habían drenado. Ada se inclinó para observar el pecho del ciudadano árabe donde orlaba la herida fatal.

- ¿Con qué arma cree usted que pudieron hacer algo semejante detective Meitner?-
- Esto es más una picadura que una herida infringida por un arma existente, como la de un escorpión pero a escala gigante, solo fíjese en el eritema que yace coagulado.-
- ¿Un escorpión gigante? ¿Debería esforzarse un poco más detective Meitner?-
- Aguarde a los resultados del laboratorio, ¿Qué saben del asesino?-
- Hombre muy alto, vestido con traje negro y un sombrero muy parecido al que usted usa. Fue la última persona que se vio salir del local.-
- ¿Algún móvil? ¿Ishaq tenía cuentas pendientes? ¿Traficaba con drogas? ¿Qué han averiguado?-
- Nada, aunque tratándose de un musulmán... solo que su biblioteca estaba totalmente revuelta, como si el asesino buscara algo.-

Ada se puso en pie para examinar la biblioteca, luego rodeó el lugar y entonces vio que un libro en especial yacía aislado del resto.

- ¿Qué encontró detective?-
- Es la agenda del boticario, parece estar escrita en árabe.-

Ada utilizó un dispositivo de escaneo para buscar las huellas más recientes, en una de las páginas halló las marcas que seguramente dejaría el asesino, pero no fueron identificadas. Su computador tradujo la manuscrita de Ishaq y arrojó una serie de contactos, era evidente que el asesino buscaba algo de su interés y en aquella página podría estar la respuesta. La mayoría de esos contacto eran musulmanes, tenían residencia fuera de los Estados unidos salvo un hombre identificado como Helmut Köller, profesor de la universidad de Chicago que residía cerca del parque Lincoln. El próximo paso que daría la detective sería averiguar que buscaba aquel inquietante asesino al que no demoraron en llamar "Scorpio", por su extraña manera de asesinar de la cual surgieron varias teorías como la de una sofisticada arma que habría fabricado él mismo.