martes, 17 de mayo de 2011

AL HIJO PRODIGO SIEMPRE LO SUBESTIMARON

En un edificio en donde viven muchas familias del South Central, sonaron los portazos y las madres apresuradas tomaron a sus hijos bruscamente para resguardarse dentro de sus estrechas habitaciones. Afuera los vagabundos comenzaron a silbar, el nombre de "Los U731" se escuchó a gritos y entonces supieron que el infierno iba a desatarse. La unidad de la policía SWAT división 7-31, 7 comandos conformados por 30 integrantes eran los más temidos por el South Central pues solían incursionar de noche y el arribo de sus camiones era la antesala para un tiroteo. Esta vez, dos unidades delta se apearon en el edificio y uno a uno los mejores elementos de la policía fueron saliendo de los vehículos blindados, seguidos por el comandante y Jacob Spitzer, el hombre rizos dorados arrogante y pretencioso. Los 7-31 eran temidos porque eran inmisericordes y tenían lo último en tecnología policial. Si era necesario usarían los bombarderos tácticos conocidos como "drones" para vigilar y asediar cualquier punto estratégico. Todo se sumergió en el insoportable silencio. Los tanques de metal despedían de sus llamas el humo negro que llenaba la tensa atmósfera, uno de los agentes comenzó a solicitar al ciudadano Salif Meziane, golpeando las puertas e instando a las personas de no esconderlo. En el ultimo piso estaría la habitación del solitario hombre que trabajaba como ingeniero electrónico en los suburbios centrales donde estaba el gran centro que controlaba las redes de comunicaciones clandestinas del distrito. Salif era el principal sospechoso del asesinato de una joven bailarina de la zona norte de Chicago, aunque realmente no se hallaran indicios de violencia física. La policía dijo que Cristal había sido violada y posteriormente estrangulada. Realmente Cristal había muerto en su cama de un paro cardíaco. Se sumaron los cargos hechos por el joven arrogante Spitzer de haber sido agredido por el ingeniero Salif en la salida del bar donde trabajaba la bailarina. Nadie respondía tras la puerta, los policías se apresuraron a recorrer los pasillos apuntando sus sofisticados rifles. Los inquilinos habían desactivado las luces de los corredores a propósito. Las unidades se dividieron el edificio y aunque el comandante le había pedido a Jacob que aguardara hasta que los policías tomaran el edificio, el joven demasiado orgulloso deseaba ver como atrapaban al negro. Por tratarse del hijo del gobernador tuvo que asignarle cinco escoltas para protegerlo.
Al cabo de unos minutos el cuarto de Salif estaba apunto de ser asaltado, le gritaron para que saliera de allí con los brazos en alto pero solo hubo silencio. Luego se escuchó un portazo, los hombres del SWAT entraron a la habitación, Salif estaba sentado en silencio leyendo un libro a la luz de su lámpara. En su habitación solo había un escritorio y una cama. Uno de los policías ordenó a Salif levantarse pero él continuó inmerso en su lectura como si nada estuviera pasando. "A la voz de tres se pondrá de rodillas con los brazos en la nuca. 1, 2..." Cuando el policía dijo 3 Salif solo pasó la hoja de su libro, el comandante se acercó a él junto a sus hombres con la intención de esposarlo pero el negro se levantó de su silla tomando bruscamente su brazo y desenfundado su pistola lo aprisionó. Todos los hombres rodearon a Salif, uno de ellos instó a Salif para que liberara al comandante pero Salif estaba demasiado calmado.

- Lo haré solo si existe una razón para que la lectura de un pobre hombre sea interrumpida.-

El agente estaba más asustado y balbuceó algunas palabras.

- ¿Le suena el nombre de Cristal Reyes? Hace un par de semanas fue encontrada muerta en su apartamento y se dice que fue la última persona que estuvo con ella.-
- ¿De verás cree usted que la he asesinado? Si eso fuera cierto habría huido de aquí hace mucho tiempo.-
- Si cree que de verdad es inocente deje ir al comandante y no se resista al arresto. Usted es un hombre inteligente Salif, de seguro conoce sus derechos, podrá salir de esta.-
- ¡Eso es precisamente lo que pienso! Sé lo que les sucede a los prisioneros del South Central en Chicago. De ninguna manera me llevaran allí.-
- ¡Es lo que se merecen los criminales como tú Salif! ¡No creas que vas a salirte con la tuya!-

Jacob entró en ese instante a la habitación con gesto desafiante. Salif lo miró con desprecio.

- Iba a abusar de esa pobre muchacha. Lo único que hice fue rescatarla de sus garras.-

- A tu lado Cristal solo pudo encontrar la muerte.-
- Cristal murió en brazos de un hombre que la supo amar. Detenga esta farsa. Digales la verdad a estos polizontes.-

Los agentes bien entrenados actuaron en un instante y dispararon un dardo taser para inmovilizarlo. En cualquier persona el shock la habría paralizado por completo pero Salif solo gritó y se arrodilló en el suelo, era sin duda un hombre muy fuerte. Los hombres del 7-31 se balanzaron sobre él pero Salif de un golpe se deshizo de ellos, los demás se quedaron perplejos y comenzaron a disparar sus armas. Salif recibió algunos impactos pero antes de que esto vaciaran sus armas uno a uno fueron cayendo los agentes que estaban arriba. El comandante se incorporó viendo con asombro como Jacob Spitzer acababa con sus hombres. Jacob se acercó a este apuntandole su pitola en la frente.

- ¡No puede ser! ¡Sabía que no debíamos traerte aquí! ¡Eres uno de los infectado!-
- Le dije que el negro era mío. la gente se enterará de lo que ocurrió aquí, una tanda de oficiales incompetentes muertos y un joven al que siempre subestimaron fue el heroe que atrapó a un infectado del South Central. Ya me imagino los titulares de la prensa de mañana. ¡Es hora de mostrarles quién es Jacob Spitzer!-

La sangre salpicó a Salif quien intentaba incorporarse, para él no era sorpresa que Jacob tomara semejante desición.

- Como te has dado cuenta, no eres el único en poseer fuerza y habilidades asombrosas. El brote negro no es asunto exclusivo de las clases desarraigadas, hasta un hombre sin aparente talento como yo puede ser poseedor de un poder inimaginable. He venido hasta aquí porque veo en tí un digno rival, aunquee viendote ahora me doy cuenta que no eres nadie. Voy a arrancarte la cabeza como trofeo y será esto una nueva era para los hombres. Con este poder increible haré que este mundo se ponga de rodillas.-

Salif se levantó para golpear a Jacob y de inmediato comenzó una batalla cuerpo a cuerpo muy estruendosa. Abajo los demás agentes aguardaban las ordenes mientras los dos hombres luchaban. Salif estaba más extenuado por el dardo del taser y entonces comenzó a perder la lucha, Jacob estaba a punto de terminar con él cuando Salif decidió arrojarse de espaldas por el balcón cayendo 13 pisos abajo. Aún así el joven no fue tras de él augurando que tarde o temprano se volverían a encontrar, Salif huyó corriendo muy malherido pues era la primer vez que tenía un enfrentamiento como tal, el al igual que su contrincante apenas comenzaba a descubrir sus extrañas dotes.
Al final Jacob salió del edificio cargando el cuerpo del comandante. "Se sacrificó como un héroe." Les dijo a los demás policías que se reunieron en torno a su cuerpo lamentando lo que había sucedido.