Entraron con violencia al G5 del Aurora Lake. El jefe de la policía estaba muy molesto, 23 de sus mejores hombres habían muerto en manos de Salif y solo una persona podría llevarlo hasta el asesino. Los médicos intervinieron para que no entraran al aislamiento pero detrás de él iba el gobernador Spitzer. "Liberen a Barcos. Ahora mismo tendrá que respondernos unas cuantas preguntas." Varios de los policía pretendieron entrar a la celda donde estaba Alex en su presidio rutinario, la doctora Leda se negó a su intromisión encerrándose en esta junto a su paciente que acababa de sufrir otro de esos episodios de "auto-tortura".
- Doctora Leda Vostok,¡Abra de inmediato esa puerta! Si usted protege a ese criminal es cómplice del asesinato de policías.-
- Mi deber ante todo es el de proteger a mis pacientes. Exijo una explicación para semejante exabrupto.-
- ¡Su deber es no obstruir la justicia! ¡Abra la puerta doctora!-
Alex que había estado inconsciente tras su episodio psicótico intentó disuadir a Leda musitando unas palabras.
- Hace un tiempo le pregunté doctora si sabía para quienes trabajaba, pues es hora de que sepa la verdad.-
Leda se le acercó mientras los policías la presionaban para abrir la puerta.
- No se preocupe Alex, sé de los horrores que tiene que padecer por esta enfermedad y aún más por su pasado. No dejaré que esos malditos le pongan un dedo encima.-
- Creyó usted que trabajaba para el Control Hospital Advanced Research Medical, no es más que el encanto de unas letras. Para quién realmente usted trabaja es el proyecto CHARM o "Ejército de Control Mental". Los científicos que deberían trabajar por el bien de la humanidad planean formar un ejército de los peores asesinos humanos conocidos, una armada despojada de alma y razón. Es por eso que nos tiene encerrados aquí como sus cobayas, ellos creen que podrán tomar nuestros genes y replicarlos a su gusto.-
Leda pensó que Alex estaba desvariando por su delicado estado, no obstante la repentina llegada del jefe de policía y el gobernador Spitzer tornaba el asunto algo confuso y misterioso, ¿Realmente era como le había dicho su paciente? ¿Todo este tiempo había sido utilizada para un proyecto siniestro?. Al cabo de unos minutos cuando llegaron los técnicos para abrir el cerrojo, Leda se aferró al paciente quien la incitaba a resistir. ¿Qué peligro podía representar un hombre como Alex para todos esos policías? Justamente cuando se disponían a abrir la celda hizo su aparición el doctor Albert Shipman quien no parecía conmocionarse con lo sucedido. Entró silencioso, pasó de largo sin siquiera mirar a los oficiales ni a Spitzer, al detener su paso firme y seco le preguntó a uno de sus médicos lo que estaba pasando.
- Tratamos de detenerlos pero tienen una orden ejecutiva.-
- Doctor Shipman, la justicia de los Estados Unidos requiere al paciente Barcos para interrogatorio. Creemos que como líder de los rebeldes está detrás de la muerte de varios policías la noche anterior.-
- La muerte de policías no es nuestro asunto. Esta es un área restringida y no se permite la entrada de personal ajeno a las instalaciones.- Le contestó con suma frialdad.
- Lo siento doctor Shipman pero usted no puede desacatar una orden de estado.-
El doctor Shipman que tenía fama de ser austero y misterioso sacó de su cuello un collar que pendía portando una extraña gema a la que miró con cierto detenimiento, el brillo centelleante de aquella piedra lo encandiló durante algunos segundos.
- Lo siento mucho señores pero aquí nunca ha existido ni existirá un estado. Tendrán que volver por donde vinieron. El paciente barcos se queda con nosotros.-
Shipman se quitó los lentes mirando fijamente los ojos de Joseph Spitzer quien de repente cambió su parecer y le ordenó al jefe de policía de Chicago la retirada pese a su indignación. Los policías salieron pronto del sanatorio sin su prisionero. Al final el misterioso doctor se acercó a Leda tendiéndole la mano.
- Ha hecho usted muy bien al preservar el más importante de nuestros pacientes doctora Vostok.-
- "Espécimen" querrá usted decir doctor. Ahora si me lo permite tengo cosas que hacer.-
Leda Vostok se fue de allí como un témpano mientras Shipman se quedaba pensativo.