Después de las cinco todo se queda callado en el laboratorio Aurora Lake, más aún en la zona de aislamiento G5 donde los científicos del denominado "Programa CHARM" realizan sus estudios sobre "Actividad Parafísica en el Comportamiento", Leda solo puede escuchar los pasos de algunos doctores en el pasillo, el monótono ruido del instrumental y los equipos de monitoreo mientras sus ojos se incrustan en la mirada perdida de Alex. Aún cuando bajo su orden dejaron de suministrarle altas dosis de flunitrazepam Alex parecía viajar perdido llegando a pensar que el largo sometimiento había agravado su situación mental, su mente estaría perdida a pesar de que las tomografías mostraban la actividad regular, en la noche anterior Leda había llorado tras inútiles intentos de que Alex Barcos volviera hablar, nada podía hacer para liberarlo, los médicos advirtieron que el paciente estaba fuera de juicio y era peligroso, las incógnitas que invadían su mente se limitaban únicamente a las tareas habituales de observación. Leyó en su expediente que una vez vio una granada reventar el torso de uno de sus compañeros en Irak. No podía imaginar cuantos horrores podía haber sufrido en la guerra, de igual forma el padre de Leda había luchado contra los islamitas chechenos. antes de morir en un atentado siendo ella una adolescente se había resuelto a contarle cada una de sus terribles vivencias en Daguestán. Tal vez a Alex los traumas emergentes de su experiencia como soldado lo habían dejado en ese estado. Leda se estaba cansando al no ver progresos, los demás pacientes llegaban colmados de benzodiazepinas, pero ninguno estaba como Alex quien fue el único que habló con la doctora cuando se le acercó por primera vez para contarle lo que sentía por dentro. En la madrugada le había ganado el sueño pero despertó cuando en la celda de aislamiento escuchó al silencioso paciente gritar "¡Enemigos de estado!" Leda se levantó de la silla y se acercó al paciente bajo la advertencia del guardia porque de repente Alex estaba alterado.
- Trate de calmarse Alex, todo está bien.-
Aquel hombre maduro intentaba romper las cintas de metal que aprisionaban su cuerpo, en el fondo Leda sabía que no podía estarlo en semejantes circunstancias, Leda le advirtió que si no se calmaba daría la orden de que nuevamente le inyectaran las drogas, aún ignoraba que tiempo llevaba Alex en ese estado. Alex pareció calmarse y cerró entonces los ojos exhalando profundamente.
- ¡Enemigos de estado!, ¡Así nos llaman por desear un mejor futuro para nuestra gente!-
- ¿A qué se refiere Alex?-
- Enemigos de estado, son todos aquellos que protestan en contra del sistema y demuestran inconformismo. América dejó de ser una nación libre cuando nos convencieron de que lucharían por la libertad. La "Lluvia pesada" que ha traído los brotes es una más de sus invenciones, quieren acabar la pobreza destruyendo los barrios marginales para así mantenerse en el poder.-
- ¿Se refiere al South Central? Pienso que los problemas de esa zona los ocasionaron las organizaciones criminales que allí operan.-
Alex rió sarcásticamente.
- El problema del South Central es el problema del maldito mundo moderno, un mundo sin guerras y hambre es prácticamente insostenible para ellos.-
- ¿Y quienes son ellos?-
- Usted es una mujer fuerte doctora Leda Vostok porque vino de un país destrozado por las ambiciones de occidente, no obstante en la "tierra de la libertad" no ha hecho otra cosa que tragarse un mar de dudas. ¿Quiere usted saber para quienes trabaja?-
- Sé que trabajo para los militares, en la ayuda de rehabilitación de soldados con TEPT y SGA severo como usted Alex.-
- Por lo visto usted no ha escuchado acerca del "Brote negro" de los barrios marginales. Le diré que en el South Central la gente muere a diario por las infecciones, la peste bubónica ha diezmado a la población más vulnerable. El brote negro no es más que una de sus armas, nosotros luchamos para que nuestra comunidad no sea aislada de la Isla de Chicago. Pero le diré que el brote negro es realmente la ira de los rebeldes que claman por justicia.-
Leda escuchaba con atención cada una de sus palabras que de repente se le antojaban verdaderas, pese a que sus colegas le advertían constantemente que los pacientes desvariaban. El sol no salía, los relojes eran ,los únicos en anunciar el amanecer. Leda salió de ese cuarto antes de que Alex durmiera nuevamente por efecto de algunos sedantes. Los médicos de turno la vieron alterada, quisieron preguntarle el por qué de su actitud.
- Creí que trataría a pacientes con estrés post-traumático, no a criminales del South Central infectados con el brote.-
- No debe dejar intimidarse doctora Vostok.- Le respondió el jefe de ellos - El brote es inofensivo, solo queremos que haga los tratamientos respectivos a los pacientes.-
- Me dijeron que trataría con militares, no con este tipo de desquiciados.-
- Es por eso que debemos tenerlos en aislamiento especial doctora por seguridad de sus médicos, algunos deben ser sedados por completo debido al riesgo que se corre de un ataque.-
-Creí que era esta un división de la clínica, no una prisión para convictos peligrosos.-
- Esta es una celda militar doctora Vostok, jamás correrá usted peligro en nuestras instalaciones además le recuerdo que ha sido contratada por el doctor Shipman debido a su sobresaliente experiencia con las unidades extranjeras de Rusia.-
- Lo siento doctor Walker, solo espero que nuestra seguridad esté garantizada.-
- Lo estará doctora Vostok siempre y cuando se acoja a las normas del programa.-
Todo hasta este momento eran nubes para Leda, la cuestión giraba en torno a la pregunta que le había hecho Alex acerca de saber para quienes trabajaba, ¿Porqué los militares estaban tan interesados en los criminales infectados por el brote negro? ¿Acaso pretendían desarrollar una nueva arma contra la subversión?
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